La rosarina

Aprendi a q la vida aca es sostenida x la gracia de Dios, q en su amor nos da momentos p/reir a carcajadas y otros p/llorar c/nuestra alma… Me di cuenta q disfrutar de c/u de esos momentos a full es parte de la vida cristiana y no de nuevas corrientes de pensamiento.Agradezco a El su compañía de cada dia porque sin eso si no podria ver en cada problema una oportunidad de crecer. Espero verlo pronto, poder decirle tantas cosas...y luego abrazarlo y quedarme a Su lado para siempre.

Monday, February 06, 2006

Respuesta Davidiana al post: “Alguien tiene el formulario?”

Al ser un tema tan interesante y del que hace un año mas o menos vengo pensando mucho, me dio ganas de hacerte un comentario. Vos sabés que este tema me toco MUY de cerca, asi que entenderás más mi postura sobre el tema. El asunto es cuál es la actitud que debe tomar uno ante distintos planes para el futuro que tengan quienes quieran estar juntos. Primero quiero señalar una diferencia. Planes (llamados?) distintos no necesariamente significa planes contrapuestos. Dos personas pueden tener llamados distintos y estar juntos y cada uno realizar su ministerio sin necesidad de que uno comprometa lo suyo. En el caso de que sean contrapuestos (y ciertamente que se dan esos casos), ya hablamos del hecho de que, para que las personas estén juntas, si o si uno (o los dos) tenga que ceder sus planes, llamados, etc. Para poder estar con la otra persona. Hay quienes piensan que esto nunca es así y que siempre se puede encontrarle “una solución”. Graso error. Lo primero y mas importante que creo uno tiene que notar es la inclinación natural que uno siente sobre el asunto. Siempre que uno se encuentra frente a un dilema debe primero estar conciente de cual sería la respuesta que el “quisiera” encontrar, para poder estar alerta y no cometer el error de pensar de una manera por el simple hecho de que esa es la que mejor me hace sentir. Creo que es simple deducir que la respuesta que mas quisiéramos siempre escuchar es la de que toda diferencia con la persona con la que quiero formar familia, siempre se puede resolver. Habrá que estar alertas entonces de no cometer el error de que el amor, cariño, sueños o deseos que tengamos sobre la otra persona y los planes de estar juntos, nublen nuestro juicio para hacernos pensar que bajo toda circunstancia debo estar con la otra persona.Primer dilema, “Debe tener mi mismo llamado?”: A esto contesto que no, salvo una excepción. No creo que deba tener mi mismo llamado salvo que nuestros llamados diferentes sean contrapuestos de tal manera que uno de los dos tenga que comprometer el suyo para salvar la relación. Dos personas pueden aún tener llamados misioneros y sin embargo estar en contraposición (Ejemplo: X sabe con certeza que Dios lo quiere trabajando/residiendo en el norte argentino mientras Y sabe con certeza que Dios la quiere trabajando y residiendo en Asia del Este; es físicamente imposible que las dos personas puedan residir juntas siempre y cuando las dos estén en el lado que Dios las quiere). Hago una aclaración muy importante: a veces se dice, “no se exactamente como debo servir a Dios, pero se que mi propósito es honrarlo con toda mi vida”. Decir eso es cierto, pero no agrega ninguna información. Decir que mi propósito es honrar a Dios es lo mismo que decir “soy Cristiano”. Que dos personas que piensen así estén juntas no viene por resolver el asunto de “llamados distintos”, sino por el solo hecho de que no saben cual es su llamado. Solo surge este problema del que escribo cuando las dos personas saben sus llamados (ordenamiento de Dios para trabajar en un ministerio/lugar específico); cuando las personas no saben sus llamados no existe este problema (existe otro que es aún peor, eso sí). Segundo dilema, “El caso de Charlie”. Antes que nada aclaro que no tengo ni idea quien es Charlie ni jamás hablé con el. Uso su caso tomando la información que posteo Cintia como cierta, sin interesarme mucho la circunstancia específica de esta persona sino usando su caso como muestra para sacar una conclusión general, (en otras palabras, Charlie no te ofendas que de vos no hablo porque no se nada). El caso es que “ella” sabía que debía trabajar en tiempo completo en cruzadas, mientras el no. (Decir que “el no estaba tan seguro como, pero solo sabia que quería servir a Dios”, como trate de decir antes, es lo mismo que decir que el no tenía un llamado específico) El caso sigue diciendo: “Así ella dejo de lado su viaje, el dejo de lado otros proyectos y se unieron en un proyecto guiado por Dios”. Hmmmmmm, difícil de analizar esa frase porque da lugar a muchas ambigüedades. Opción A: Si el viaje de ella y los proyectos de el, no eran llamados de Dios sino planes y sueños personales, entonces ese es un problema aparte del que no hacemos consideración acá. Dejar deseos personales para construir una familia con otra persona es algo totalmente permisible y queda a criterio de cada uno. Opción B: Si el viaje de ella y los proyectos de el, eran realmente llamados de Dios, haberlos dejado por hacer frente a la relación fue un temible error. Si ese fue el caso, decir que se “unieron en un proyecto guiado por Dios” me temo que no es cierto, aun cuando ellos crean que es así. Dejar un plan de Dios por otro plan de Dios no es posible, Dios no hace llamados contrapuestos para una misma persona. Si ese fue el caso, o los primeros llamados que tenían cuando eran solteros eran los verdaderos llamados de Dios para su vida, o el segundo llamado para la pareja en conjunto fue el verdadero plan específico de Dios para sus vidas. No se cual de las dos opciones fue el caso que ellos vivieron. Después dice: “pensá en tu propósito, eso si no puede cambiar, pero las formas, el camino, Dios va a guiarte...”. Ya dije que el propósito general no es ningún problema porque todos tenemos el mismo. Es en el COMO voy a servir a Dios (en que lugar, en que ministerio, etc) que presenta los problemas. Si se encara el dilema con otra persona cuando ni yo ni ella sabemos el COMO, entonces no hay problema (no esta ESTE problema, como dije antes, hay otro problema que es aún peor). Pero el caso del que hablo es que pasa cuando Dios ya nos guió en los caminos que quiere que tomemos y son distintos, tan distintos que no podemos los dos ir por el de cada uno juntos, sin que uno renuncie al suyo. (Y no es este un caso muy extremo, sino que común. Si es poco común pienso que las personas se den cuenta de que ese es su caso). Para terminar, totalmente de acuerdo en que conocer a la persona profundamente es algo buenísimo y que debe hacerse sin importar si tenemos planes similares o no. Arriesgarse al hecho de que “quizás Dios va a cambiar su mente o quizás Dios cambie la de ella” (que es otra forma de decir que alguno o los dos está equivocado con lo que cree que Dios quiere para su vida, ya que Dios no va a darte dos planes contrapuestos, porque solo tiene uno para vos. Lo que si puede hacer es cambiar el que vos pensabas que era pero no era, por el que verdaderamente es), es un riesgo que yo no quiero correr. ¿Qué pasa si verdaderamente lo que cada uno pensaba era el plan de Dios y ahora que estamos casados los dos no podemos cumplirlos porque son contrapuestos? Ni loco me arriesgo a que ella tenga que abandonar lo que Dios quería que fuera/hiciera por el hecho de que esta casada conmigo. Cuando se me presentó el problema a mi, tanto yo como ella vimos que, teniendo los dos planes de Dios que se contraponían, estar juntos era una decisión irresponsable (aunque hubiese sido romántico) en la que no había obediencia a Dios. Que cada uno sepa buscar la sabiduría de Dios para tomar decisiones que dejen de lado nuestras preferencias personales y pongan a la cabeza “..buenas obras que Dios preparo de antemano para que anduviésemos en ellas”. Ef. 2:10
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Te lo prometi y sabes que cumplo, asi que lo posteo, pero no estoy de acuerdo. Como siempre respeto tu pensamiento, mi amigo. pd/era medio extenso para comentario ja ja ja!

1 Comments:

  • At 4:28 PM, Blogger Cintia said…

    No voy a comentar sobre todo tu post Dey, pero esa frase de: "es un riesgo que yo no quiero correr". Es una cosa tipica de hombres... pero a veces, hay q jugarse... no digo ser irresponsable, ni totalmente romantico porque sabes que no actuo guiada por estos topicos unicamente, pero bue...¿Qué pasa si verdaderamente lo que cada uno PENSABA era el plan de Dios, no era asi de absoluto, y Dios mismo les revela un plan unico? No se amigo, no coincidimos en muchas cosas, pero como siempre me encanta conocer tu punto de vista. Thanks a lot...

     

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